Sonido
Exploramos el sonido y como viaja a través de un medio.
- Vibraciones
- Ondas
- Intensidad
- Tono
En el taller exploramos qué es el sonido, cómo viaja en forma de ondas, y construimos nuestra propia vuvuzela para entender por qué suena tan fuerte.
¿Qué hicimos?
Empezamos hablando de las distintas "personalidades" que puede tener un sonido: si es fuerte o bajito (intensidad), si es agudo o grave (tono), y cuánto tiempo dura (duración). Después jugamos a hacer "la ola" como en un estadio de fútbol, pero sentados en ronda, para entender cómo viaja una onda: cada uno se mueve solo en su lugar, ¡pero el movimiento viaja mucho más lejos que cualquiera de nosotros!
También vimos cómo una cuerda que vibra, y una placa con arena encima que vibra con un parlante, pueden mostrarnos "dibujos" invisibles que hace el sonido: hay partes que se mueven mucho y partes que casi no se mueven. ¡Eso es exactamente lo que pasa dentro de una vuvuzela! Por eso armamos la nuestra: con dos tubos, un globo y cinta adhesiva, soplamos y logramos un sonido bien fuerte.
¿Cómo funciona?
Todo sonido nace de algo que vibra: cuando hablamos, nuestras cuerdas vocales vibran; cuando aplaudimos, nuestras manos empujan el aire de golpe. Ese movimiento empuja a las partículas de aire que están al lado, esas empujan a las siguientes, y así el sonido viaja, como cuando empujamos un extremo de un resorte y la "ondita" recorre todo el resorte sin que el resorte se mueva de lugar.
El sonido viaja por el aire a una velocidad de unos 343 metros por segundo, hasta llegar a nuestro oído y hacer vibrar el tímpano. Por eso el sonido necesita un medio (aire, agua, un sólido) para propagarse: en el vacío del espacio no hay partículas que puedan chocar entre sí, ¡así que no hay sonido!
En la vuvuzela, cuando soplamos el globo se desinfla y hace vibrar el tubo. Esa vibración viaja por dentro del tubo, choca al llegar al final, y rebota de vuelta. Cuando el sonido que va se cruza con el que viene rebotando, se juntan y se hacen mucho más fuertes: eso es lo que hace que la vuvuzela suene tan potente.
El taller no
termina acá.
Materiales, recursos y propuestas para seguir experimentando, aprendiendo y compartiendo.







